El primer ministro británico descarta dimitir pese al escándalo derivado del caso Epstein
El primer ministro británico, Keir Starmer, bajo presión tras la dimisión de su jefe de gabinete y de su director de comunicación, por los vínculos de su exembajador en Estados Unidos con Jeffrey Epstein, no contempla dejar el cargo y está "centrado" en su trabajo.
Ante la pregunta de si Starmer podría dimitir este lunes, uno de sus portavoces respondió negativamente y afirmó que el primer ministro está "centrado en su trabajo" y "ocupándose de la labor de implementar cambios en todo el país".
El líder laborista tiene previsto dirigirse al final del día a los diputados de su partido, cuando algunos de ellos se han sumado a los llamamientos de la oposición conservadora para que dimita.
El director de comunicación, Tim Allan, dimitió el lunes, en un nuevo revés para el líder laborista tras el escándalo sobre los vínculos entre el delincuente sexual Jeffrey Epstein y su exembajador en Washington, Peter Mandelson.
"He decidido retirarme para permitir la formación de un nuevo equipo en Downing Street", declaró Allan, en un comunicado, menos de 24 horas después de la dimisión del jefe de gabinete de Starmer, Morgan McSweeney.
"Deseo al primer ministro y a su equipo el mayor de los éxitos", añadió Allan, que ocupaba el cargo desde hacía cinco meses.
El gobierno de Starmer está sumido en una crisis sin precedentes tras las últimas revelaciones sobre las relaciones entre el exembajador en Estados Unidos y Epstein.
- Vínculos Epstein-Mandelson -
El jefe de gabinete de Starmer, Morgan McSweeney, anunció su renuncia el domingo, por haber "aconsejado" al primer ministro nombrar a Mandelson como embajador en Washington, pese a sus relaciones con Epstein.
"Tras una madura reflexión, decidí renunciar al gobierno. El nombramiento de Peter Mandelson fue un error (...) Aconsejé al primer ministro este nombramiento y asumo la responsabilidad", anunció McSweeney.
La semana pasada, Starmer ya excluyó dimitir, pese a las críticas por nombrar en 2024 como embajador en Washington a Mandelson.
"Tengo la intención de seguir llevando a cabo ese trabajo vital para nuestro país porque creo que es el enfoque absoluto y la máxima prioridad de este gobierno", dijo Starmer.
Mandelson, de 72 años, es una de las figuras que se vieron salpicadas por las últimas revelaciones por vínculos con el fallecido financiero estadounidense, que se suicidó en prisión en 2019, cuando enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores.
Los intercambios de correos electrónicos entre Epstein y Mandelson mostraban amistad, transacciones financieras, fotos privadas, así como evidencia de que el diplomático británico compartió información confidencial con el financiero hace casi dos décadas.
"Siento haber creído las mentiras de Mandelson y haberlo nombrado", declaró el jueves el líder laborista británico.
Por su parte, la jefa de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, aumentó este lunes la presión sobre el dirigente laborista.
"Que le hayan aconsejado mal no puede ser una buena excusa para un dirigente", subrayó Badenoch durante una entrevista en BBC Radio 4.
"Su posición ahora es insostenible. Los asesores asesoran, los dirigentes deciden. Él tomó una mala decisión y debería asumir sus responsabilidades", declaró Badenoch.
M.E. De La Fuente--ESF