Aerolíneas de bajo costo son las primeras en cancelar vuelos por los precios del combustible
Aerolíneas de bajo costo como Ryanair, Transavia y Volotea sufren más duramente que sus rivales el fuerte aumento del precio del combustible, lo que las llevó a cancelar vuelos.
"Alerta de viajes: las aerolíneas están eliminando miles de vuelos en este mismo momento", publicó el 25 de abril en Instagram la bloguera de viajes Karen Schaler (@traveltherapy). Recomendó "reservar temprano".
El jefe de Ryanair, Michael O'Leary, se irrita al ver cómo el temor a una escasez de combustibles desanima a las personas a viajar.
"Creemos que la gente se frena a la hora de hacer sus reservas", declaró O'Leary en abril a periodistas italianos.
Esa falta de entusiasmo afecta en primer lugar las finanzas de las aerolíneas de bajo costo, que controlan algo más de un tercio del mercado mundial, según diversos cálculos.
Con billetes más baratos, tienen menos margen para soportar el aumento en el costo del combustible.
"No es inusual que las aerolíneas ajusten sus planes de vuelo en esta época del año", señaló a la AFP Dudley Shanley, analista financiero del banco de inversiones Goodbody.
Pero "si el precio del combustible permanece en este nivel, aún habrá que recortar un poco más en las aerolíneas de bajo costo", acotó.
El sector coincide en un punto: mientras la guerra impida la importación de petróleo desde los países del Golfo, los vuelos que antes del conflicto eran los menos rentables no podrán mantenerse del todo, empezando por los de la alta temporada de verano.
"Lamentablemente es probable que las vacaciones de mucha gente serán afectadas, ya sea por la cancelación de vuelos o por los precios de pasajes muy, muy altos", advirtió el 22 de abril en SkyNews el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen.
- "Más rápido que un oso" -
El ajuste emprendido por las empresas es más o menos fuerte e inmediato, en función de que hayan firmado o no contratos de cobertura para comprar combustible a un precio fijado de antemano.
Las compañías europeas lo hacen más regularmente que las del resto del mundo.
La canadiense Air Transat, especializada en turismo masivo, redujo en 6% su programa de vuelos de mayo a octubre, mientras que la tailandesa Air Asia X anunció el viernes la supresión de algunos vuelos e incluso rutas, sin aportar una cifra global.
"No estamos suprimiendo capacidad, porque creo que otros lo harán", afirmó el jueves el director general de la húngara Wizz Air, Jozsef Varadi, citado por Aviation Week desde Berlín.
Agregó que "no hace falta correr más rápido que un oso, pero sí más rápido que el tipo de al lado".
Posiblemente estaba pensando en la medida adoptada por el grupo alemán Lufthansa, que recientemente anunció la supresión de 20.000 vuelos de aquí a finales de octubre, con el cierre de su filial regional CityLine.
Su rival franco-neerlandesa Air France-KLM canceló 2% de los vuelos de Transavia en mayo y junio, mientras que KLM limitó sus cancelaciones a menos de 1% de sus vuelos europeos.
Ryanair no ha mencionado el precio del combustible, sino una "fiscalidad estúpida" en Alemania, para reducir a la mitad su programa de vuelos desde Berlín a partir de octubre.
Como reconoció a la prensa italiana, mientras "la actividad experimentaba este año un boom" hasta los ataques contra Irán del 28 de febrero, ya no es en absoluto la tendencia.
La aerolínea irlandesa también redujo en 10% sus vuelos desde Dublín este verano boreal, citando la falta de capacidad del aeropuerto.
La española Volotea anunció que desde el 1 de abril suprimió cerca de 1% de sus vuelos para los próximos seis meses.
P.Rodríguez--ESF