El Senado aprueba poderes para que Fujimori dicte leyes anticrimen en Perú
El Senado de Perú aprobó este miércoles un proyecto de ley que permitirá a la presidenta derechista Keiko Fujimori legislar contra el crimen organizado sin pasar por el Congreso.
Con 34 millones de habitantes, Perú atraviesa por su peor crisis de seguridad desde el fin del conflicto armado interno (1980-2000) con un aumento explosivo de los homicidios y las extorsiones.
Fujimori, que asumió el poder en julio, quedó facultada para expedir normas sobre control migratorio, uso de armas y para reformar el sistema penitenciario. También podrá dar más poder a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen, en apoyo a la policía.
"El pleno del Senado aprobó la delegación de facultades legislativas al Poder Ejecutivo en materia de seguridad ciudadana y del fenómeno El Niño por un plazo de 90 días", indicó el parlamento en X.
La ley se aprobó con 35 votos a favor, 18 en contra y 6 abstenciones, tras tres horas de debate.
El proyecto ya había sido aprobado por la Cámara de Diputados, pero el Senado incorporó nuevas atribuciones que generaron el rechazo de la oposición.
El presidente del Congreso deberá enviar ahora el proyecto a Fujimori para su promulgación.
- Rol militar -
Entre las facultades de seguridad agregadas por el Senado, la presidenta podrá disponer la intervención de las Fuerzas Armadas en el combate a las bandas criminales cuando la policía vea superada su capacidad.
Arturo Huaytalla, experto en seguridad pública, afirma que este apoyo militar ya se emplea desde 2015 de manera excepcional en Perú.
"El riesgo es que esa excepcionalidad termine normalizándose" y que los militares "lideren funciones de la policía", dice a la AFP.
La oposición teme que las Fuerzas Armadas puedan incurrir en eventuales abusos cuando se sumen a la policía en el control del orden público.
"Su mayor contribución debería estar en producir y compartir inteligencia", señala Huaytalla.
Con la nueva norma, los militares podrán también dar seguridad externa en las cárceles de alta peligrosidad, desde donde se coordinan acciones criminales, según las autoridades.
Fujimori queda autorizada además para crear un registro de las organizaciones criminales que adopten prácticas "utilizadas por el terrorismo o análogas", a las que podrá investigar con "técnicas especiales", perseguir su patrimonio y juzgarlas, según el texto aprobado.
- Altibajos -
La propuesta de Fujimori fue presentada en agosto y buscaba legislar sobre varias áreas, como reforma del estado y medidas laborales.
Los diputados redujeron sus 66 pedidos a 20, y los enfocaron en solo dos temas: lucha contra el crimen y acciones para enfrentar el fenómeno climático El Niño, que científicos dicen que podría ser el más potente en décadas.
El Senado esta semana volvió a hacer cambios, principalmente para autorizar las medidas enfocadas al despliegue de las Fuerzas Armadas en la seguridad ciudadana.
"Los cambios (...) son importantes y los saludamos. Sin embargo, hay que dejar claro que igual faltan muchas cosas", dijo en conferencia de prensa Luis Galarreta, presidente del Consejo de Ministros.
La senadora Ruth Luque, del partido izquierdista Ahora Nación, advirtió de riesgos para los derechos fundamentales por eventuales abusos y sugirió imponer restricciones a la intervención militar en tareas de seguridad interna.
El Congreso también dio poderes a Fujimori para hacer frente al fenómeno climático El Niño, que eleva la temperatura del océano Pacífico y altera los patrones de vientos y precipitaciones en el planeta.
En Piura, una de las regiones históricamente más devastadas por el evento natural, se registraron las primeras inundaciones esta semana por intensas lluvias. En los Andes y la Amazonía los incendios forestales se expanden por el calor.
"Nos hubiera gustado que nos dieran mayores facultades", dijo Fujimori a medios locales.
La hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) prometió durante la campaña que enfrentaría a la delincuencia con puño de hierro, como su fallecido padre, condenado por violaciones de derechos humanos.
M.F.Ortiz--ESF