El jefe de Paramount dice que hay motivos políticos tras la pugna por la compra de Warner Bros.
El director ejecutivo de Paramount, David Ellison, dijo el martes que la batalla legal iniciada contra su propuesta multimillonaria para adquirir Warner Bros. Discovery está más impulsada por motivos políticos que por preocupaciones de mercado.
Sus comentarios surgieron en una columna de opinión del diario The New York Times mientras un juez federal fijo para marzo de 2027 el proceso antimonopolio que desafía la megafusión de estos dos gigantes de la industria de los medios y el entretenimiento.
Si eventualmente ocurre, la nueva empresa traería consigo una profunda transformación de la industria, además de dar mayores beneficios a sus propietarios, la familia Ellison, aliada cercana del presidente estadounidense Donald Trump.
La Paramount Skydance, de Ellison, aceptó a finales del mes pasado retrasar su fusión por un valor de 110.000 millones de dólares con Warner Bros. Discovery hasta junio de 2027, mientras avanza una demanda presentada por una coalición de 12 estados para bloquear el acuerdo.
Ellison sostuvo que la disputa "en realidad no se trata de la cuota de mercado". "El asunto es si se puede confiar en mí como administrador de la CNN de Warner. Ha habido especulaciones sobre mi postura política, mis lealtades, mis intenciones", escribió.
En su denuncia contra la fusión, los demandantes sostienen que la empresa resultante controlaría aproximadamente el 27% de la amplia distribución de películas en los cines y un porcentaje similar de licencias de canales de cable básico.
El acuerdo incluiría a CNN, una de las mayores cadenas de noticias por cable de Estados Unidos y blanco de los insultos y ataques de Trump por la cobertura crítica que hace el medio sobre su gobierno.
La administración Trump aprobó, sin exigir cambios, el acuerdo multimillonario el 12 de junio.
David Ellison es hijo de Larry Ellison, el fundador de Oracle, quien, según Forbes, tiene un patrimonio neto de más de 185.000 millones de dólares, lo que lo convierte en la séptima persona más rica del mundo.
G.Alamilla--ESF