El Siglo Futuro - La hora de elegir para Brasil: Lula o el hijo de Bolsonaro

Madrid -
La hora de elegir para Brasil: Lula o el hijo de Bolsonaro
La hora de elegir para Brasil: Lula o el hijo de Bolsonaro / Foto: © AFP

La hora de elegir para Brasil: Lula o el hijo de Bolsonaro

El destino de la mayor potencia de América Latina se juega este domingo en el balotaje de las elecciones presidenciales brasileñas, al que el conservador Flávio Bolsonaro llega con ventaja frente al presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva.

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En la que se perfila como su última batalla, a punto de cumplir 81 años, Lula enfrenta un duro desafío para cortar la distancia con el senador de 45 años y asegurar su cuarto mandato, el segundo consecutivo.

En la primera vuelta, el 4 de octubre, el hijo mayor del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022) dio la sorpresa al imponerse a Lula por 47% a 45% de los votos.

La elección es decisiva no sólo para este inmenso país de 214 millones de habitantes, sino para toda la región.

Después de Argentina, Chile o Colombia, ¿se subirá también Brasil a la ola derechista que Donald Trump alienta en América Latina?

El presidente estadounidense se ha mantenido discreto hasta ahora, pero Estados Unidos quedó igualmente en el centro del debate en la campaña.

El campo de Lula acusó al gigante tecnológico Meta de "interferencia" electoral y denunció restricciones a la difusión de sus contenidos en WhatsApp e Instagram.

La empresa estadounidense admitió "problemas técnicos", pero negó cualquier parcialidad.

Las redes sociales se convirtieron en un campo de batalla clave del balotaje. Frente a una derecha que domina el terreno digital desde hace años, la izquierda redobló esfuerzos.

Lula, que presumía de no tener celular, llegó a grabar sus primeros videos en modo selfi para llamar a la movilización.

- "Jubilar" a Lula -

Los sondeos de los institutos Datafolha y Quaest dan a Flávio Bolsonaro un 51% de intención de voto, frente a un 49% para Lula.

Ambos candidatos están técnicamente empatados, dentro del margen de error.

Pero antes de la primera vuelta, las encuestas subestimaron el voto de derecha.

El hijo de Jair Bolsonaro prometió "jubilar" a Lula en un primer debate televisado el domingo, plagado de agravios y acusaciones.

El lunes se comprometió a devolver a las familias "la esperanza y el derecho a soñar", durante un acto en el estado amazónico de Pará, en el norte.

El senador promete mano dura contra la inseguridad y una mejora del poder adquisitivo, dos de las principales preocupaciones de los cerca de 160 millones de electores.

"Hoy la situación es difícil, con este gobierno que sube los impuestos a quienes trabajan para alimentar a la gente de bajos ingresos y que dependan del asistencialismo", dijo a la AFP Geneci Bispo, una funcionaria de 58 años, durante una multitudinaria manifestación de derecha el domingo en Sao Paulo.

Flávio Bolsonaro también enarbola la bandera de la lucha contra la corrupción, un tema delicado para Lula, que pasó 580 días en prisión entre 2018 y 2019 antes de que su condena fuera anulada por defectos de forma.

Pero el propio senador está bajo investigación por posible corrupción en relación con la producción de una película sobre su padre, para la que pidió millones a un banquero detenido por un enorme esquema de fraude.

- "Continuidad de la democracia" -

Tras el revés de la primera vuelta, la izquierda recuperó impulso con manifestaciones masivas.

"Quiero agradecer al pueblo brasileño que salió a las calles para garantizar la continuidad de la democracia en este país", proclamó Lula.

Jair Bolsonaro cumple en su domicilio una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado tras perder las elecciones contra Lula en 2022.

Flávio Bolsonaro ha prometido liberar a su padre y, seguro de su victoria, afirma que será él quien le ponga la banda presidencial.

"La democracia es un bien muy valioso y delicado", dice Camila Hassen, una publicista de 35 años que se manifestó el domingo en Rio de Janeiro en respuesta a una convocatoria de la izquierda.

En la recta final y pese a críticas sobre el estado de las finanzas públicas, Lula multiplicó los anuncios sociales para intentar la remontada.

El aumento anunciado hace un mes del Bolsa Familia, un programa de ayuda para familias pobres, entró en vigor esta semana, justo antes de la segunda vuelta del 25 de octubre.

El veterano exsindicalista también obtuvo una importante victoria en el Congreso con la aprobación de una reforma constitucional que garantiza dos días de descanso a los trabajadores.

Ante la popularidad de la medida, su adversario también terminó votando a favor, aunque se había opuesto a ella.

M.E. De La Fuente--ESF