El Siglo Futuro - Trump celebra sus 80 años con inédita velada de artes marciales y derrota de Topuria

Madrid -
Trump celebra sus 80 años con inédita velada de artes marciales y derrota de Topuria

Trump celebra sus 80 años con inédita velada de artes marciales y derrota de Topuria

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró su 80º cumpleaños el domingo con un espectáculo de artes marciales mixtas en la Casa Blanca, una inédita velada de UFC que culminó con la primera derrota de la carrera del español Ilia Topuria.

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En una escena sin precedentes, Trump salió del Despacho Oval junto al presidente de la Ultimate Fighting Championship (UFC), Dana White, y se dirigió al gigantesco octágono instalado en los jardines de la residencia presidencial para el evento "UFC Freedom 250".

La polémica velada cumplió las expectativas en lo deportivo, pues la pelea estelar terminó con una de las mayores sorpresas recientes de la UFC.

El estadounidense Justin Gaethje derrotó por nocáut técnico a Topuria tras cuatro asaltos y le arrebató el cinturón de peso ligero.

El español, que llegaba invicto con 17 victorias, fue castigado especialmente a partir del tercer round y no recibió autorización médica para disputar el quinto y definitivo asalto.

Trump y su esposa, Melania Trump, siguieron ese y los demás combates desde primera fila y posteriormente subieron al octágono para felicitar a Gaethje, quien se hizo con el título a los 37 años y le deseó feliz cumpleaños al presidente.

"Más allá de lo imaginable", fue el comentario de Trump a la prensa, poco antes de viajar a Francia para una cumbre del G7.

"La UFC en la Casa Blanca anoche fue increíble... La Casa Blanca nunca había lucido tan hermosa. ¡El escenario fue insuperable!", escribió Trump el lunes por la mañana en su plataforma Truth Social, en medio de elogios a los luchadores y felicitaciones a White.

- Una noche de extravagancias -

Mientras el evento se desarrollaba en el Jardín Sur, Trump también disfrutaba del éxito de un acuerdo de paz con Irán que había anunciado apenas unas horas antes.

Se vio al vicepresidente estadounidense JD Vance, que desempeñó un papel clave en las negociaciones, abrazando entre el público al enviado de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff.

También estaban el jefe de Meta, Mark Zuckerberg, y el director ejecutivo de Paramount y aliado de Trump, David Ellison, cuyo imperio mediático obtuvo los derechos exclusivos de retransmisión.

Los críticos de Trump ridiculizaron el evento como una degradación de la Casa Blanca por un presidente que se ha burlado de las normas una y otra vez durante su mandato.

Antes de las peleas, Trump apareció en el histórico balcón Truman mientras sonaba el himno nacional y una formación de 12 aviones militares sobrevolaba la Casa Blanca.

El mandatario ocupó después su lugar frente a la imponente jaula metálica bautizada como "La Garra", instalada bajo una estructura de 28 metros de altura.

Más de 4.000 invitados asistieron al primer evento deportivo profesional en la Casa Blanca.

Varios combatientes de la UFC rindieron homenaje al presidente tras sus victorias, al estilo de los gladiadores romanos; y dos incluso lo alabaron por tener los "cojones" de organizar la pelea.

Uno de ellos, Josh Hokit, lanzó un sorpresivo ataque contra una ex primera dama, gritando al micrófono frente a Trump: "Michelle Obama es un hombre, ¿verdad, Estados Unidos?".

También hubo críticas por la comercialización del evento en la sede de la democracia estadounidense, ya que patrocinadores como la cerveza Bud Light y la casa de apuestas Polymarket exhibieron sus logotipos en el cuadrilátero.

El espectáculo, que coincidió además con el festivo nacional del Día de la Bandera, marcó el inicio de las festividades de este año por el 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos.

Con un costo estimado de 60 millones de dólares, la Casa Blanca aseguró que la UFC asumió la totalidad de los gastos.

La velada también selló el título de peso pesado para el francés Ciryl Gane, que venció por nocáut técnico al brasileño Álex Pereira, quien aspiraba a convertirse en el primer campeón de tres divisiones distintas en la historia de la organización.

En uno de los primeros combates de la noche, el brasileño Diego Lopan parte del centro de Washington, con espacio para unas 125.000 personas, estuvo tomado por aficionados que seguían el evento en pantallas gigantes en el National Mall.

Nyles Rife, un entrenador deportivo de 35 años, sintió que vivía un "acontecimiento histórico".

"Soy fan de la UFC, la veo desde que soy niño y yo mismo peleo", declaró a la AFP, sin sentirse incómodo por el hecho de que coincida con el cumpleaños de Trump, de quien dijo no ser "el mayor admirador en este momento".

Mark Toone, de 50 años y 25 de ellos en el Cuerpo de Marines, destacó el combate como "algo típicamente estadounidense".

"Celebremos nuestra bandera y nuestro país. Estas peleas son totalmente emblemáticas y representativas de la cultura y el modo de vida estadounidenses", enfatizó.

G.Bardales--ESF