República Democrática del Congo, un gigante minero clave para la industria mundial
La República Democrática del Congo (RDC) es uno de los países más pobres del planeta, pero sus enormes riquezas mineras la convierten en una de las principales reservas mundiales de metales críticos indispensables para la industria global.
En el yacimiento de Kamoa Copper S.A., situado en las cercanías de la ciudad de Kolwezi, en el sureste, las máquinas funcionan las 24 horas del día.
La mina tiene una extensión comparable a la de un pequeño Estado y el mineral que alberga presenta una concentración de cobre excepcional.
En enormes almacenes se acumulan montañas de roca con tonalidades rojizas. El mineral extraído contiene 2,8% de cobre, cuatro veces superior a la media mundial, situada en torno al 0,7%.
La explotación emplea a varios miles de trabajadores y cuenta con una capacidad de extracción de 300.000 toneladas.
RDC es el primer productor mundial de cobalto (68% de la producción global) y el principal productor africano de cobre, con 3,4 millones de toneladas en 2025. Esta posición sitúa al país en el centro de los intereses económicos tanto de China como de Estados Unidos.
Kamoa prevé aumentar su producción hasta 400.000 toneladas en 2027 y alcanzar las 500.000 toneladas anuales a partir de 2028, detalla Annebel Oosthuizen, su directora sudafricana.
Kamoa Copper S.A. es una empresa en la que participan en partes iguales la canadiense Ivanhoe Mines, con fuerte presencia en África austral, y la china Zijin Mining. El Estado congoleño posee una participación minoritaria del 20%.
El cobre y el cobalto son esenciales para fabricar teléfonos inteligentes, ordenadores, automóviles y baterías. El cobre conduce la electricidad, mientras que el cobalto permite almacenar esa energía.
Estos minerales también son fundamentales para la industria aeronáutica, la fabricación de armamento y el sector de las energías renovables.
Como ejemplo, un automóvil eléctrico contiene unos 80 kilogramos de cobre, frente a unos 20 kilogramos en un vehículo con motor de combustión.
En cuanto al cobalto, un coche eléctrico puede incorporar hasta 20 kilogramos, mientras que un automóvil convencional utiliza alrededor de un kilogramo.
Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la demanda mundial de cobre aumentará más de un 40% de aquí a 2040, y la de cobalto podría cuadruplicarse antes de 2030.
China invirtió masivamente en RDC durante casi dos décadas y, según la Cámara de Minas congoleña, controla aproximadamente 70% de la actividad minera del país.
Además, en diciembre Kinshasa ratificó un acuerdo de asociación estratégica con Washington.
Este pacto, que constituye el componente económico de un acuerdo destinado a restablecer -sin éxito hasta ahora- la paz en el este de RDC -afectado por conflictos desde hace más de 30 años-, incluye una lista inicial de 25 yacimientos mineros propuesta a Estados Unidos para posibles inversiones o concesiones de explotación.
C.Ferreira--ESF