Francia llama a "despertar" y escuchar a los niños víctimas de abusos sexuales
El ministro de Justicia francés, Gérald Darmanin, llamó este miércoles a un "despertar" colectivo para escuchar a los niños, cuando se multiplican las denuncias de agresiones sexuales a menores en escuelas, especialmente en París.
En los últimos meses, padres y madres acusaron a monitores encargados de supervisar a los niños fuera del aula --durante los recreos o antes de su salida-- de maltratar o agredir sexualmente a los alumnos a su cargo.
El martes, la fiscalía pidió condenar a tres años de prisión a un monitor de 36 años acusado de agredir sexualmente a alumnos de una escuela infantil de París, pero abriendo la puerta a cumpla sólo uno con tobillera electrónica.
"Efectivamente, debemos despertarnos colectivamente (...) para que los niños sean escuchados, para que las víctimas estén en el centro del proceso penal y no el autor", dijo Darmanin, preguntado por el pedido de la fiscalía.
La solicitud del ministerio público decepcionó a los padres de las víctimas que pedían una orden de prisión inmediata contra el acusado, que, durante el juicio, negó cualquier gesto sexual hacia los menores.
Sin entrar a valorar este caso en concreto, Darmanin abogó por que el ministerio de Justicia haga su "revolución" para escuchar a los menores, máxime cuando el "#MeToo infancia" solo ha hecho que "comenzar", en su opinión.
Sus declaraciones tuvieron lugar durante la presentación de un proyecto de ley de protección de menores, junto a su par de Educación, Edouard Geffray, que anunció una "lista negra" sobre el personal con actitudes inapropiadas hacia los menores.
"El objetivo es realmente garantizar la seguridad de toda la esfera escolar y extraescolar (...) para que, a partir del momento en que alguien ponga un pie en la escuela, podamos tener la certeza absoluta de que nunca ha sido ni condenado ni sancionado por la administración debido a su comportamiento", aseguró Geffray.
Desde principios de 2026, 78 empleados de la ciudad de París han sido suspendidos en las escuelas parisinas, 31 de ellos por sospechas de violencia sexual.
Hasta la fecha, la fiscalía de París investiga posibles actos de violencia, de distinta índole, en 84 escuelas infantiles, una veintena de primera y una decena de guarderías.
T.Álvarez--ESF