Las protestas estudiantiles mantienen bloqueados cientos de liceos en Francia
Cientos de escuelas secundarias estaban parcial o totalmente bloqueadas este lunes en Francia, en el marco de las protestas estudiantiles que se han extendido por todo el país para exigir más recursos y denunciar el deterioro de las condiciones de enseñanza.
Según el Ministerio de Educación, 413 centros habían registrado o seguían registrando acciones de protesta o perturbaciones este lunes por la mañana, un 27% menos que el viernes a la misma hora, aunque los sindicatos estudiantiles mantienen la convocatoria de una nueva jornada nacional de movilización para el martes.
Un estudiante de 15 años perdió una mano el lunes por la mañana durante una protesta en Lens, en el norte de Francia, informaron las autoridades locales.
Según una fuente policial, el accidente se produjo después de que el adolescente recogiera una granada. Una fuente sindical policial indicó que se trataba de una granada de dispersión lanzada por agentes antidisturbios y que el estudiante habría intentado devolverla antes de que explotara en su mano.
Desde finales de septiembre, estudiantes bloquean las entradas de sus establecimientos para protestar por la falta de profesores, los horarios sobrecargados, el deterioro de las aulas y unas infraestructuras que consideran inadecuadas frente al aumento de las temperaturas.
El gobierno ha procurado abordar las quejas, al tiempo que acusa a la izquierda radical de incentivar estas protestas.
En la región de París, un tercio de los 468 centros de secundaria estaban afectados el lunes por el movimiento. Frente a varios establecimientos, grupos de alumnos se concentraron para corear consignas de protesta, mientras automovilistas hacían sonar sus bocinas en señal de apoyo.
"Estamos faltando a nuestras lecciones, para darte una", se podía leer en una de las pancartas exhibidas frente al liceo parisino Turgot.
Movilizaciones similares se registraron en ciudades como Rennes, en el oeste del país. En Lille, en el norte, las protestas degeneraron en incidentes, con daños en marquesinas de autobús y la quema de contenedores, lo que llevó a la intervención de la policía.
El movimiento empezó a mediados de septiembre en la región de París y se extendió a nivel nacional entre los alumnos de liceo, en su mayoría de entre 15 y 18 años.
Fue ganando impulso y se extendió por toda Francia, derivando en ocasiones en actos de vandalismo, como la quema de acceso a centros educativos y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Los sindicatos estudiantiles convocaron una nueva jornada nacional de movilización para el martes, cuando el gobierno celebrará una reunión con las regiones para abordar la crisis en el sistema educativo.
- "Anuncio populista" -
Desde el inicio del movimiento, 24 centros educativos han sido "incendiados o saqueados", denunció el ministro de Educación, Edouard Geffray.
Según el Ejecutivo, más de 5.000 personas han sido detenidas, el 85% de ellas menores de edad.
El gobierno impulsa además un proyecto de ley para que los responsables de los daños causados a bienes públicos asuman los costos de reparación en lugar de que estos recaigan sobre el contribuyente.
La iniciativa contempla incluso la posibilidad de descontar esos montos de determinadas ayudas sociales, una propuesta criticada por sindicatos y organizaciones de izquierda.
La secretaria general de la central sindical CGT, Sophie Binet, calificó la medida de "anuncio populista" y advirtió de que podría terminar afectando a las familias más vulnerables.
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V.Duran--ESF