"Independencia": países en Santa Marta llaman a cortar con el petróleo
La conferencia de Santa Marta que reúne a casi 60 países mandó el martes un mensaje a favor de cortar con los combustibles fósiles no solo para combatir el cambio climático, sino para garantizar su seguridad energética, en riesgo por la guerra en Irán.
En esta ciudad del Caribe colombiano, simbólica porque allí murió el libertador Simón Bolívar en 1830, varios participantes de esta cita inédita enarbolaron la bandera de la independencia.
"Ya teníamos una muy buena razón para avanzar" hacia la transición energética, dijo el comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, en el primero de los dos días de esta conferencia para una salida de energías fósiles.
"Ahora también tenemos razones comerciales y motivos de independencia" energética, agregó.
La conferencia fue organizada por Colombia y Países Bajos hace meses con un objetivo especialmente medioambiental, puesto que el petróleo, el gas y el carbón son los mayores contaminantes del planeta.
Pero la guerra en Oriente Medio, que hizo disparar los precios del crudo con el cierre del estrecho de Ormuz, expuso además la dependencia energética mundial a esos combustibles.
"Algunos hablan de independencia, otros de soberanía, pero básicamente necesitan seguridad energética. Cada vez más, el mundo se da cuenta de que los combustibles fósiles son fuente de inseguridad", dijo la enviada especial británica Rachel Kyte.
Francia quiso dar ejemplo al presentar en Santa Marta su hoja de ruta para la transición, con la que busca principalmente neutralizar sus emisiones en 2050.
En la reunión participan desde países productores de combustibles fósiles, como Brasil, Canadá y Noruega, hasta pequeños estados insulares amenazados por el calentamiento, como Tuvalu, en el Pacífico.
No cuenta con los mayores emisores mundiales, como China, Estados Unidos y Rusia, ni con los llamados petroestados de Oriento Medio. Pero sus participantes consideran esto una ventaja para evitar que obstaculicen las discusiones, como sucede en las conferencias del clima de la ONU.
En la COP28 de Dubái de 2023, la comunidad internacional se comprometió a iniciar una transición para abandonar los combustibles fósiles. Sin embargo, desde entonces no se ha avanzado.
Las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de estos combustibles volvieron a aumentar en 2025 hasta alcanzar un máximo histórico.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, advirtió sobre una catástrofe: estas energías "llevan a la muerte". "El capital puede suicidarse con la humanidad incluida", dijo.
El Banco Mundial dijo el martes que la guerra elevará los costos energéticos este año a su máximo nivel desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Europa "pierde" 500 millones de euros por cada día que dura la guerra debido al alza de los precios, según el comisario europeo.
- ¿Dejar de explorar? -
Científicos presentaron un "menú" con 12 medidas para orientar de forma concreta a los estados.
Por ejemplo, "detener todo nuevo proyecto de extracción o de infraestructuras para las energías fósiles".
"No hay duda de que no existe justificación alguna para nuevos proyectos de exploración de energías fósiles", recalcó a la AFP Carlos Nobre, reputado climatólogo brasileño, presente en Santa Marta para lanzar un panel científico que apoyará a los países en su transición.
"Incluso sin nuevos proyectos de exploración, la cantidad de combustibles fósiles que existe ya hará subir las temperaturas 2,5 °C de aquí a 2050", agregó.
Hoy el mundo está en 1,4 °C más con respecto al siglo XIX, y las naciones se fijaron en 2015 el límite de 2 °C, o incluso de 1,5 °C, para evitar un efecto catastrófico para el futuro del planeta.
Pese al mensaje enviado en la conferencia, algunos países participantes, como Brasil, parecen incluso potenciar su política extractivista.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva indicó la semana pasada que el gigante Petrobras trabaja con la mexicana Pemex para alcanzar un acuerdo con el fin de explorar petróleo en aguas profundas del golfo de México.
S.Elizondo--ESF