La vida sentimental como baza para la carrera presidencial en Francia
Un año antes de las presidenciales en Francia, un ex primer ministro y un líder ultraderechista apostaron por la baza de la vida privada, sacando a la luz detalles íntimos, en lo que algunos expertos ven una estrategia de cara a una posible candidatura.
Gabriel Attal, quien en 2024 se convirtió en el primer ministro más joven de Francia y el primero abiertamente homosexual, fue el último en "revelarlo todo" en su primer libro, publicado la semana pasada.
En él, el político de 37 años, que se espera anuncie pronto su candidatura a la máxima jefatura del Estado, habla extensamente de su vida privada.
Relata las adicciones de su padre y su muerte temprana, las dificultades de su madre divorciada y también las experiencias de sus hermanas frente al antisemitismo o la discriminación salarial.
Pero Attal, miembro del partido de centroderecha Renaissance, fundado por el presidente Emmanuel Macron, también dedica un capítulo a "el hombre de mi vida", el comisario europeo y exministro Stéphane Séjourné.
"No tengo nada que ocultar -y ciertamente no al hombre que amo-", escribe Attal en "En homme libre" ("Como hombre libre").
"Pero quiero forjar mi vínculo con el pueblo francés por mis luchas, mis valores y mis ideas", añade.
Por su parte, Jordan Bardella, que lidera junto a Marine Le Pen el partido de extrema derecha francés Agrupación Nacional (RN), ya escribió dos libros.
El político de 30 años podría presentarse si la veterana candidata queda inhabilitada para ocupar cargos públicos debido a un presunto escándalo de empleos ficticios en el Parlamento Europeo.
Su aparición más llamativa hasta la fecha llegó a principios de este mes, cuando la revista Paris Match publicó imágenes de él con su novia, la princesa María Carolina de Borbón Dos Sicilias, de 22 años.
La revista afirmó haberse "topado por casualidad" con la pareja, que lucía una indumentaria de estilo conservador, en la costa de Córcega.
"Decidimos dejar de escondernos y aceptar lo que, para nosotros, se convirtió en un hecho evidente en nuestra vida privada", declaró Bardella al telediario de France 2. "Estoy muy feliz", añadió.
- Impulsar su perfil -
Philippe Moreau Chevrolet, profesor de Comunicación en el instituto de ciencias políticas Sciences Po, afirma que ya comenzó la carrera para suceder a Macron, que deja el cargo el próximo año tras dos mandatos consecutivos.
"La campaña presidencial arrancó con Bardella en Paris Match. Claramente, fue el pistoletazo de salida", destacó. "Después llegó el turno de Gabriel Attal, en la misma línea".
Moreau Chevrolet sostiene que "revelar la vida privada" es una parte esencial de cualquier candidatura presidencial exitosa.
Desde hace mucho tiempo, políticos de alto perfil han recurrido a las páginas de Paris Match.
El expresidente Nicolas Sarkozy, conservador, concedió una entrevista a la revista en 2007 antes de ser elegido y el socialista François Hollande también apareció en su portada junto a su pareja de entonces, la periodista Valérie Trierweiler, antes de su elección en 2012.
Macron y su esposa Brigitte posaron para la misma publicación en una playa en 2016, antes de que él asumiera la presidencia al año siguiente.
Para el experto en comunicación política Gaspard Gantzer, que los candidatos compartan su vida privada no es esencial pero puede resultar "útil para quienes necesitan impulsar su perfil".
"Marcar la casilla de la 'vida privada' genera también conversación entre personas que no necesariamente están interesadas en la política", subraya.
En cambio, algunos candidatos que ya declararon su intención de competir por el Elíseo, han preferido de momento proteger su intimidad.
Édouard Philippe, otro ex primer ministro que por ahora está considerado como uno de los mejor posicionados para derrotar a la extrema derecha en la próxima elección, solo compartió detalles sobre su afición por Bruce Springsteen y el boxeo.
En 2023 también se pronunció sobre su lucha contra la alopecia y el vitiligo, una enfermedad que altera la pigmentación de la piel, pero el político de 55 años no se prodiga en detalles sobre su familia.
Para Gantzer, Édouard Philippe, alcalde de la ciudad portuaria de Le Havre, es un candidato que podría optar por ser diferente.
"Si todos revelan su vida privada, puede tener una carta que jugar al decidir no hacerlo", explica.
"Puede construir un mensaje en torno a: 'la privacidad de mi esposa y de mis hijos es más importante que cualquier otra cosa'. Y eso también puede atraer a los franceses", añade.
M.E. De La Fuente--ESF