Trump llega a Europa para cumbre del G7 tras alcanzar acuerdo con Irán
Un pletórico Donald Trump aterrizó este lunes en Ginebra para participar en una cumbre del G7 en la vecina Francia, donde sus pares esperan saber si su acuerdo con Irán para poner fin a la guerra prevé el pago de un peaje a los petroleros en Ormuz.
Este paso crucial para el comercio mundial de hidrocarburos marcará el inicio este lunes de los tres días de cumbre en Evian, a orillas del lago Lemán, aunque se esperan otros temas candentes como los últimos ataques rusos en Ucrania.
El G7 está impaciente por reabrir Ormuz para aliviar la presión sobre los precios del petróleo, que entre tanto recibieron con una bajada notable la noticia del acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio, iniciada el 28 de febrero.
"Los barcos empiezan a salir, muchos cargados con petróleo, del estrecho de Ormuz", escribió Trump en su red Truth Social, antes de aterrizar en Ginebra.
Sin embargo, las dudas sobre el posible pago de un peaje inquietan a sus aliados del G7. Otras de las incertidumbres son las implicaciones del pacto para Líbano, así como para las actividades nucleares y balísticas de Irán.
Al anunciar el acuerdo el domingo, el inquilino de la Casa Blanca celebró "la apertura libre de peaje del estrecho de Ormuz", pero la cancillería iraní precisó este lunes que cobrará tasas a los barcos que lo atraviesen por "servicios de navegación, protección ambiental, seguros marítimos y otros servicios necesarios".
"Nosotros defendemos el derecho internacional y haremos todo lo posible para que no haya un peaje", dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, a la cadena TF1 horas antes del inicio de la cumbre del G7. Aunque no dio detalles, subrayó que la "prioridad" es la reapertura de Ormuz.
Francia y el Reino Unido tienen lista además una misión conjunta para ayudar en este reapertura, junto a otros aliados. El portaaviones francés Charles de Gaulle puede "desplegarse en dos o tres días", indicó el presidente francés.
- Desfile de líderes -
Macron quiere impulsar como anfitrión una agenda cargada de temas delicados que van desde limitar los desequilibrios económicos mundiales hasta aumentar el control en el ámbito digital, en particular en materia de IA, pasando por "diversificar" el suministro de tierras raras.
Aunque sólo siete países pertenecen a este grupo de grandes economías industrializadas --Estados Unidos, Alemania, Japón, el Reino Unido, Francia, Italia y Canadá--, París quiere ampliar su alcance.
Líderes árabes, incluido el presidente de Egipto, Abdel Fatah al Sisi, el emir de Catar y el presidente de Emiratos Árabes Unidos, estarán allí para hablar sobre Irán. Y también se espera la participación en algunas sesiones del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y los mandatarios de India, Kenia y Corea del Sur.
Por su parte, Sam Altman, jefe del gigante de la IA OpenAI, el jefe de Anthropic, Dario Amodei, y Arthur Mensch, de su rival europeo Mistral AI, abordarán el miércoles durante un almuerzo la protección de menores en la esfera digital.
"El objetivo es alcanzar nuevos acuerdos, convergencias entre los países del G7 y sus socios (...), encontrar soluciones comunes, reducir las tensiones en el mundo y mejorar la situación de nuestras economías", dijo Macron en un video de Instagram.
Miles de policías y soldados participan en el operativo de seguridad, que se extiende a la vecina Suiza, al otro lado del lago Lemán. El domingo hubo choques entre policías y manifestantes contra el G7 en la ciudad suiza de Ginebra.
- China y tierras raras -
Los dirigentes europeos y Canadá también estarán deseosos de recordar a Trump la importancia de presionar a Rusia para que acepte una paz en los términos de Ucrania, tras la última oleada de ataques rusos, que dejó al menos 11 muertos e incendió una catedral histórica en Kiev.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que debe viajar a Evian el martes, indicó que propuso un encuentro con su par ruso, Vladimir Putin, durante el G7, pero que Moscú "no está preparado" para negociar el fin de la guerra.
De forma poco habitual, el presidente estadounidense prolongará su estancia en Francia cenando con Macron en el Palacio de Versalles, a las afueras de París, el miércoles, después de que concluya la cumbre del G7.
Aunque China no forma parte del G7, será un tema importante. Los líderes abordarán cuestiones como el dominio y control de Pekín en el mercado de las tierras raras, cruciales para la transición energética y digital.
"Actualmente, China ha acumulado mucho, existen dependencias", explicó Macron, confiado en que se alcance un acuerdo en el G7 para "diversificar" la obtención de las tierras raras y evitar "bloqueos".
G.Aguado--ESF